¿A qué altura se coloca un videoportero?

En Portersa conocemos la importancia de fijar correctamente la altura de un videoportero para garantizar seguridad y accesibilidad en cualquier edificio. En este artículo repasamos la normativa vigente, la altura ideal para personas en silla de ruedas y las recomendaciones prácticas para instalar tanto la placa exterior como el monitor interior con precisión. Si buscas asesoramiento o instalación profesional, visita nuestra web y descubre nuestros servicios de videoporteros, antenistas en Madrid, control de accesos y electricidad.

¿A qué altura se debe instalar un videoportero según la normativa?  

La normativa española define con precisión la altura de instalación de un videoportero para asegurar visibilidad y cumplimiento de requisitos técnicos. Según el reglamento UNE, la placa exterior debe situarse siguiendo medidas establecidas y el monitor interior al alcance del usuario medio. Estas orientaciones evitan sanciones y garantizan que la cámara capte una imagen clara. Para proyectos en comunidades te recomendamos consultar nuestras soluciones de instalación de videoporteros.

Altura estándar recomendada para la placa exterior de un videoportero  

La altura estándar recomendada para la placa exterior de un videoportero suele encontrarse entre 135 cm y 140 cm desde el nivel del suelo. Esta posición facilita la identificación facial y el uso de los botones. Mantener esta altura de instalación del videoportero es esencial para lograr una imagen nítida y una experiencia de llamada confortable en cualquier comunidad o vivienda.

Altura del monitor interior de un videoportero en viviendas  

En viviendas, lo habitual es colocar el monitor interior de un videoportero a unos 160 cm de altura, contado desde el suelo. De esta manera, se garantiza un manejo ergonómico para la mayoría de los usuarios. Nuestro servicio de instalación de porteros automáticos se encarga de posicionar correctamente el equipo y realizar la conexión eléctrica necesaria para un funcionamiento estable y seguro.

Margen de tolerancia permitido en la altura de un videoportero según normativas técnicas  

Las normativas técnicas contemplan un margen de tolerancia de ±10 cm en la altura de un videoportero para adaptarse a las irregularidades de la fachada o el pavimento. Respetar este rango flexible asegura la conformidad legal y permite compensar pequeños desniveles sin falsos rebajes ni retrabajos costosos, garantizando siempre una correcta visibilidad.

Altura del videoportero en edificios existentes  

En edificios ya construidos, la altura de un videoportero debe evaluarse según las características de la fachada y los acuerdos en junta de propietarios. Es clave mantener la estética y la uniformidad, sin renunciar a la normativa. Además, si la intervención afecta a la instalación de antena, puedes solicitar a nuestros antenistas en Madrid asesoramiento para integrar el videoportero sin dañar los equipos de telecomunicaciones.

Requisitos para comunidades antiguas en la altura del videoportero  

En comunidades antiguas, muros y molduras pueden impedir situar la placa a la altura estándar. Antes de instalar, hay que verificar perfiles y posibles obstáculos. En estos casos, recomendamos emplear soportes regulables que permitan ajustar con precisión la altura del videoportero y mantener la alineación estética en toda la fachada.

Adaptaciones en reformas para ajustar la altura del videoportero  

Al sustituir porteros antiguos, es habitual rediseñar la ubicación para cumplir con la altura recomendada. Esto implica reubicar el cableado interno y sustituir embellecedores. Nuestro equipo de instalación de porteros automáticos aporta la experiencia necesaria para ajustar con exactitud la altura del videoportero, garantizando un acabado limpio y funcional.

Altura del videoportero para accesibilidad: normativa para personas en silla de ruedas  

Para asegurar la accesibilidad universal, la altura de un videoportero debe contemplar el uso por personas en silla de ruedas. La normativa exige que tanto los pulsadores como la cámara queden al alcance, sin excepción. Ajustar la altura de instalación del videoportero bajo criterios de inclusión favorece la autonomía de todos los residentes y evita posibles reclamaciones por falta de accesibilidad.

Altura mínima y máxima según accesibilidad universal  

La accesibilidad universal establece que la placa exterior se sitúe entre 90 cm y 120 cm del suelo para personas en silla de ruedas, manteniendo un máximo de 140 cm dentro del margen de tolerancia. Cumplir estos límites refuerza la inclusión y previene barreras arquitectónicas, haciendo el sistema de comunicaciones accesible para todos.

Cuándo se recomienda instalar dos placas a distintas alturas  

En comunidades diversas puede ser recomendable colocar dos placas de videoportero a diferentes alturas: una a 140 cm para usuarios de pie y otra a 100 cm para usuarios en silla de ruedas. Esta solución inclusiva optimiza la usabilidad sin sacrificar la uniformidad de la fachada ni el cumplimiento de la normativa de accesibilidad.

Factores que influyen en la altura correcta de instalación del videoportero  

Más allá de las regulaciones, hay aspectos prácticos que condicionan la altura de un videoportero, como la iluminación, el campo de visión y la topografía del entorno. Un estudio detallado de estos factores previene problemas de funcionamiento y asegura que la cámara capture correctamente la imagen sin distorsiones ni puntos ciegos.

Iluminación del punto de acceso y su relación con la altura de instalación  

La luz disponible afecta la visibilidad de la placa del videoportero, especialmente en zonas con sombra o contraluz. Para evitar reflejos indeseados, conviene revisar la proximidad de antenas y elementos luminosos. Con nuestro servicio de instalación de antenas TV parabólicas TDT y mantenimiento de antenas en Madrid, garantizamos un entorno despejado y una altura de instalación óptima.

Distancia de visión de la cámara y altura de instalación  

La cámara del videoportero debe situarse de forma que cubra rostro y torso desde una distancia de 1,5 a 2 metros. Además, la altura de la cámara influye en el ángulo de visión: un posicionamiento incorrecto puede generar zonas ciegas. Ajustar ambos parámetros asegura la máxima funcionalidad del sistema.

Ubicación respecto a puertas, muros y desniveles  

Colocar un videoportero demasiado cerca de puertas giratorias, muros salientes o en zonas con desniveles puede crear sombras y ángulos muertos. Es fundamental planificar la altura y distancia respecto a estos elementos para garantizar una línea de visión despejada y un acceso cómodo.

Cómo colocar correctamente la placa del videoportero paso a paso  

Para que la altura de colocación de la placa del videoportero sea la adecuada, es imprescindible seguir una secuencia ordenada: medir, taladrar y fijar. Cada fase debe realizarse con herramientas calibradas y respetando la altura recomendada por normativa. Nuestra experiencia en control de accesos y electricidad en Madrid asegura un montaje limpio y eficaz.

Medición y marcación de la altura  

Inicia midiendo desde el suelo hasta la cota recomendada y marca ambos extremos con un nivel de burbuja. Esta precisión en la medición y marcación de la altura evita errores de paralelismo y asegura que la placa quede perfectamente alineada.

Perforación y fijación segura  

Una vez definido el punto, perfora la superficie con brocas y tacos adecuados al material. Retira el polvo resultante y coloca la placa bien nivelada. Asegura los tornillos sin exceder la presión para mantener la estanqueidad frente a la lluvia y preservar la altura marcada.

Comprobación del ángulo de visión y funcionamiento  

Finalmente, activa el sistema y ajusta el ángulo de la cámara para que el campo de visión cubra correctamente la zona de acceso. Prueba el audio y la imagen desde el monitor, validando que la altura de instalación permita un uso cómodo y una comunicación fluida.

Errores comunes al instalar un videoportero y cómo evitarlos  

La elección incorrecta de la altura de un videoportero puede afectar su eficacia y la satisfacción del usuario. Los fallos habituales incluyen fijarlo fuera del rango normativo, ignorar sombras o descuidar la accesibilidad. Anticipar y corregir estos puntos en la fase de instalación reduce costes y refuerza la confianza en el sistema de control de accesos.

Colocarlo demasiado alto o demasiado bajo  

Instalar la placa por encima de 150 cm o por debajo de 120 cm dificulta su uso: los más bajos no alcanzan los pulsadores y los más altos deben inclinarse. Ajustar la altura conforme a la normativa garantiza un manejo cómodo para todos.

Ignorar la normativa ADA/UNE para accesibilidad  

Desatender las reglas ADA y UNE relativas a la altura de instalación puede convertir el videoportero en una barrera arquitectónica. Asegurar el cumplimiento evita sanciones y respeta los derechos de las personas con movilidad reducida.

No prever sombras o reflejos que dificultan la visión  

No considerar la incidencia solar y los posibles reflejos de antenas u objetos próximos sobre la placa compromete la identificación facial. Evaluar la orientación y la altura de instalación desde el diseño previo evita estos inconvenientes.

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