La revisión de la instalación eléctrica de una comunidad de vecinos depende de las características del edificio y de sus instalaciones. Según el Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión (REBT), las instalaciones comunes de edificios de viviendas con una potencia total instalada superior a 100 kW deben pasar una inspección obligatoria cada 10 años.
Además, determinadas instalaciones, como garajes de 25 plazas o más, piscinas de más de 10 kW o alumbrado exterior superior a 5 kW, pueden requerir inspecciones cada 5 años. A estos plazos se suma la comprobación anual de la puesta a tierra, que no debe confundirse con las inspecciones reglamentarias ni con el mantenimiento preventivo.
¿Cada cuánto es obligatoria la revisión eléctrica de una comunidad?
La periodicidad de las inspecciones eléctricas está regulada principalmente por la Instrucción Técnica Complementaria ITC-BT-05 del Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión, aprobado mediante el Real Decreto 842/2002. Esta normativa establece qué instalaciones deben someterse a inspecciones reglamentarias y con qué frecuencia, diferenciando entre los elementos comunes de los edificios de viviendas y determinadas instalaciones que, por sus características, requieren un control específico.
Los principales plazos establecidos son los siguientes:
| Tipo de instalación | Periodicidad |
| Instalaciones comunes de edificios de viviendas con potencia total instalada superior a 100 kW | Cada 10 años |
| Garajes de 25 plazas o más, en los supuestos reglamentarios | Cada 5 años |
| Piscinas con potencia instalada superior a 10 kW | Cada 5 años |
| Instalaciones de alumbrado exterior superiores a 5 kW | Cada 5 años |
| Estaciones de recarga de vehículos eléctricos que requieren proyecto e inspección inicial | Cada 5 años |
| Comprobación de la puesta a tierra | Al menos una vez al año |
Los intervalos de cinco y diez años se recogen en la ITC-BT-05, mientras que la comprobación anual de la puesta a tierra aparece en la ITC-BT-18. Ambas disposiciones pueden consultarse en el Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión publicado en el BOE.
Por tanto, no todas las comunidades están obligadas a realizar una inspección eléctrica completa cada cinco años, ya que la periodicidad depende de las características de cada instalación y de las obligaciones que resulten aplicables.
Inspección cada 10 años en edificios de viviendas
Según la ITC-BT-05, las instalaciones comunes de edificios de viviendas con una potencia total instalada superior a 100 kW deben pasar una inspección eléctrica cada 10 años.
Es importante distinguir entre potencia instalada y potencia contratada, ya que no son equivalentes. Para comprobar si una comunidad está obligada a realizar esta inspección, conviene revisar su documentación técnica.
Inspección cada 5 años en garajes comunitarios
Los garajes comunitarios de 25 plazas o más pueden estar sujetos a inspecciones eléctricas cada 5 años, conforme al REBT y los criterios aplicables en la Comunidad de Madrid.
Estas revisiones permiten comprobar el estado de cuadros eléctricos, protecciones, alumbrado y circuitos, entre otros elementos de la instalación.
Inspección de piscinas y alumbrado exterior
Las comunidades también deben tener en cuenta otras instalaciones que requieren inspecciones cada 5 años:
- Piscinas: cuando la potencia instalada supera los 10 kW.
- Alumbrado exterior: cuando la potencia instalada supera los 5 kW.
Además, determinadas instalaciones de recarga de vehículos eléctricos pueden estar sujetas a requisitos de inspección específicos.
¿Y si la comunidad no supera los 100 kW?
Aunque una comunidad no supere los 100 kW de potencia instalada, debe mantener su instalación eléctrica en condiciones seguras.
También conviene comprobar si existen garajes, piscinas u otros servicios comunes sujetos a inspecciones específicas, ya que sus obligaciones pueden ser independientes de las del edificio.
¿Es obligatorio revisar la toma de tierra todos los años?
Sí. La ITC-BT-18 establece que la puesta a tierra debe comprobarse al menos una vez al año, preferentemente cuando el terreno está más seco. La revisión debe realizarla personal técnicamente competente para verificar su correcto funcionamiento.
Durante la comprobación se mide la resistencia de tierra y se revisa el estado de la instalación. Si se detectan defectos, deben repararse con carácter urgente. En determinados terrenos, también es necesario inspeccionar ciertos elementos enterrados cada cinco años.
Esta revisión anual no sustituye las inspecciones eléctricas obligatorias de cinco o diez años, sino que forma parte del mantenimiento de la instalación.
Diferencia entre revisión de mantenimiento e inspección eléctrica obligatoria
Aunque ambas buscan mejorar la seguridad, el mantenimiento preventivo y la inspección reglamentaria no son lo mismo. El primero permite detectar averías y conservar la instalación, mientras que la segunda comprueba el cumplimiento de la normativa.
Revisión de mantenimiento preventivo
Consiste en revisar periódicamente cuadros eléctricos, protecciones, conexiones y circuitos para detectar anomalías antes de que provoquen averías. La frecuencia depende de la antigüedad, el uso y el estado de la instalación. Una revisión preventiva no sustituye una inspección eléctrica obligatoria.
Inspección reglamentaria mediante un organismo de control
Las inspecciones previstas en la ITC-BT-05 deben realizarlas organismos de control habilitados, que comprueban el cumplimiento normativo y emiten el certificado correspondiente.
Las deficiencias pueden clasificarse como leves, graves o muy graves. Según el resultado, la inspección será favorable, condicionada o negativa. Una empresa instaladora puede corregir los defectos, pero no sustituir la inspección oficial.
¿Qué normativa regula las instalaciones eléctricas comunitarias?
La principal referencia es el Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión (REBT), aprobado mediante el Real Decreto 842/2002.
Entre sus instrucciones destacan la ITC-BT-05, sobre verificaciones e inspecciones, y la ITC-BT-18, relativa a la puesta a tierra. También existen requisitos específicos para garajes, piscinas, alumbrado exterior y puntos de recarga de vehículos eléctricos.
¿La normativa es igual para edificios antiguos y nuevos?
Los edificios anteriores a la entrada en vigor del REBT de 2002 pueden tener instalaciones ejecutadas conforme a reglamentos anteriores.
No siempre es obligatorio adaptar una instalación antigua a todos los requisitos actuales, aunque las reformas, ampliaciones o modificaciones importantes pueden exigir nuevas condiciones técnicas.
Por ello, conviene conservar la documentación eléctrica del edificio para determinar qué normativa resulta aplicable.
¿Qué se revisa en la instalación eléctrica de una comunidad?
Una revisión eléctrica puede incluir la comprobación de cuadros, protecciones, cableado, conexiones y puesta a tierra. Su alcance dependerá del estado de la instalación y del tipo de revisión.
Estado de los cuadros eléctricos
Se comprueba el estado de los componentes, la identificación de los circuitos y los posibles signos de deterioro o sobrecalentamiento. Estas comprobaciones deben realizarlas profesionales, ya que los vecinos no deben manipular los cuadros eléctricos comunitarios.
Comprobación de diferenciales y magnetotérmicos
El interruptor diferencial protege frente a determinadas corrientes de defecto, mientras que el magnetotérmico protege contra sobrecargas y cortocircuitos. Durante la revisión se verifica su funcionamiento y, cuando corresponde, se realizan pruebas con instrumentos específicos.
Revisión del cableado y las conexiones
Se comprueba si existen aislamientos deteriorados, conexiones defectuosas o signos de calentamiento que puedan comprometer la seguridad. En instalaciones antiguas o modificadas, también conviene verificar que el cableado y las protecciones siguen siendo adecuados.
Pruebas de aislamiento, continuidad y termografía
Las pruebas de aislamiento y continuidad permiten detectar determinados defectos que no son visibles. Además, la termografía puede identificar calentamientos anómalos en componentes eléctricos, aunque no sustituye las comprobaciones reglamentarias.
Señales de que la comunidad necesita una revisión eléctrica urgente
Determinadas anomalías pueden indicar que una instalación necesita atención profesional antes de su próxima inspección programada.
Saltan frecuentemente los diferenciales o magnetotérmicos
Los disparos repetidos pueden deberse a sobrecargas, cortocircuitos o corrientes de fuga, según el dispositivo afectado.
Nunca deben bloquearse ni puentearse las protecciones, ya que podría comprometerse la seguridad eléctrica.
Olor a quemado o señales de sobrecalentamiento
El olor a plástico quemado, el humo o las marcas de calentamiento pueden indicar una avería peligrosa.
En estos casos, no debe utilizarse el circuito afectado hasta que un profesional revise la instalación. Si existe fuego o peligro para las personas, debe avisarse a los servicios de emergencia.
Cortes de luz y fluctuaciones frecuentes
Los cortes recurrentes o las variaciones anormales de tensión pueden estar relacionados con problemas en los circuitos, la instalación comunitaria o la red de distribución.
Conviene identificar qué zonas resultan afectadas para facilitar el diagnóstico profesional.
Instalaciones antiguas o con reformas acumuladas
La incorporación de nuevos equipos, como puertas automáticas, ventilación o puntos de recarga, puede modificar las necesidades eléctricas del edificio.
Por ello, conviene comprobar que los circuitos y las protecciones siguen siendo adecuados. Una instalación antigua no necesita sustituirse necesariamente por completo: la decisión dependerá de su estado y de los requisitos aplicables.
¿Qué ocurre si la comunidad no pasa la inspección eléctrica obligatoria?
Cuando una instalación está sujeta a inspecciones reglamentarias, no realizarlas dentro del plazo correspondiente supone incumplir una obligación legal. Las posibles consecuencias administrativas dependerán de las circunstancias y del régimen sancionador aplicable, por lo que no existe una multa única que pueda atribuirse automáticamente a cualquier comunidad.
Además, la falta de inspección puede dificultar la detección de defectos relevantes para la seguridad y adquirir importancia al determinar posibles responsabilidades si se produce un accidente.
¿Qué pasa si la inspección resulta desfavorable?
Durante una inspección, el organismo de control puede identificar defectos leves, graves o muy graves, cuya clasificación determina las actuaciones que deben realizarse.
Cuando aparecen defectos graves, la instalación puede recibir una calificación condicionada y será necesario corregirlos dentro del plazo establecido. Si se detectan defectos muy graves, la calificación será negativa y deberán adoptarse las medidas correspondientes.
Sin embargo, una inspección desfavorable no implica necesariamente sustituir toda la instalación eléctrica. Dependiendo de las deficiencias, puede ser suficiente reparar conexiones, renovar protecciones o corregir componentes concretos, siguiendo posteriormente el procedimiento que corresponda para acreditar su subsanación.
Cómo organizar las revisiones eléctricas de una comunidad en Madrid
La forma más práctica de mantener una instalación eléctrica comunitaria en buenas condiciones es disponer de un calendario que contemple las inspecciones obligatorias y las actuaciones de mantenimiento necesarias.
Para elaborarlo, conviene revisar la documentación técnica del edificio, identificar la potencia total instalada y comprobar si existen garajes, piscinas, alumbrado exterior o puntos de recarga sujetos a obligaciones específicas. También debe contemplarse la comprobación anual de la puesta a tierra y cualquier intervención preventiva que aconsejen la antigüedad o el estado de los equipos.
Para las tareas de mantenimiento, reparación y diagnóstico de averías, una comunidad puede recurrir a electricistas en Madrid con la habilitación necesaria para realizar las actuaciones correspondientes.
En Portersa puedes consultar las necesidades de mantenimiento o reparación de las instalaciones eléctricas comunes y valorar qué intervenciones resultan adecuadas según las características del edificio.
Cuándo programar la próxima revisión eléctrica de tu comunidad
Para determinar cuándo corresponde realizar la siguiente revisión eléctrica, es necesario comprobar qué instalaciones del edificio están sujetas a inspecciones reglamentarias y cuáles requieren actuaciones de mantenimiento específicas.
Como referencia general, las instalaciones comunes de edificios de viviendas con potencia total instalada superior a 100 kW deben inspeccionarse cada 10 años, mientras que determinadas instalaciones especiales están sujetas a inspecciones cada 5 años. Además, debe realizarse la comprobación anual de la puesta a tierra.
Estos plazos no impiden efectuar revisiones adicionales cuando aparecen averías, disparos frecuentes de las protecciones o signos de deterioro. Por ello, la comunidad debería conservar su documentación técnica, mantener un registro de las actuaciones realizadas y corregir las deficiencias detectadas.
Combinar las inspecciones obligatorias con un mantenimiento adecuado permite reducir riesgos eléctricos, prevenir averías y conservar las instalaciones comunes en condiciones seguras de funcionamiento, evitando esperar a que aparezca un problema importante para solicitar una revisión.




